Quizá pocos recuerden que hace algunos años, durante el gobierno de Alejandro Toledo, nuestro entonces presidente con el afán de lucir una costumbre local y ancestral ante visitantes extranjeros, hizo capturar un condor andino macho (especie en riesgo de extinción) y preparó un remedo de lo que conocemos como Yawar Fiesta. El condor como podrán suponer fue expuesto a una serie de maltratos y vejámenes que pusieron en riesgo su vida.
Afortunadamente el condor sobrevivió y cayó en buenas manos que le ofrecieron los cuidados necesarios para su rehabilitación, en la reserva ecológica de Chaparrí en Lambayeque.
El condor fue bautizado con el nombre de Alejandro en “honor” al promotor de su captura, y se convirtió en una de las principales atracciones de la reserva. Se le puso junto a una hembra de la especie con el afán de buscar su procreación pero de manera insospechada el condor rompió las redes de su jaula y huyó dejando a la hembra sola.
Hace pocos meses se ha gestado el Plan Nacional para la Conservación del Condor Andino, que está bajo la coordinación del investigador Heinz Plenge, reconocido en el medio por su trabajo a nivel internacional en pro de la conservación de esta especie.
Desde este espacio queremos felicitar la iniciativa de quienes se han unido en este esfuerzo, que se une a otros como los de la conservación del Oso de Anteojos en la misma región. Sabemos que este plan no solo contempla la búsqueda de que la especie se reproduzca, sino que tambien plantea educar a la población de las zonas donde el condor vive para que no combatan al ave, aprendan a convivir con ella y la valoren por sus aportes al ecosistema y su potencial atractivo turístico.
Ojalá sigan surgiendo mas iniciativas como esta, y que los peruanos sepamos apoyarlas pues finalmente contribuirán para el beneficio de todos.
Miguel Salizar